Se dictó en las últimas horas la prisión
preventiva a 11 reclusos del Servicio Penitenciario N° 7 de San Francisco,
acusados de intentar matar a otro interno en marzo de este año. La víctima de la
brutal golpiza fue Valentín Escobedo
(24), quien estuvo al borde la muerte tras una emboscada dentro del penal.
Todos se encuentran imputados por el mismo delito:
“tentativa de homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más
personas (Art. 80 inciso 6 del Código Penal). Ahora, es el momento de los
abogados defensores de los presuntos atacantes que tienen un tiempo para
oponerse a la resolución del fiscal Emilio
Drazile. Una vez resuelto este paso, la causa estaría en condiciones de
elevarse a juicio.
La particularidad del caso es que todos los
imputados que recibieron la prisión preventiva ya estaban detenidos por otros
delitos.
Causa compleja
La investigación empezó siendo compleja debido
a que Escobedo no pudo inmediatamente indicar quién lo golpeó y por qué causa
debido –primero- a su estado de inconsciencia y luego por no recordarlo.
Tras unos días internado en el Hospital
Iturraspe, el detenido recibió el alta médica y volvió a la cárcel de San
Francisco, pero terminó siendo derivado al penal de Bouwer en Córdoba. No
obstante, al llegar se detectó la gravedad de su estado de salud, por lo que
debió ser hospitalizado nuevamente pero en la Capital.
Escobedo estuvo varias semanas internado en
coma farmacológico y con asistencia respiratoria a causa de un traumatismo de
cráneo gravísimo, entre otras complicaciones.
“Fue un hecho muy difícil de instrucción porque
los códigos carcelarios son difíciles de penetrar”, explicó Drazile en su
momento a Up, quien agregó que
recopilaron la prueba que consistió en horas de observación de cámaras,
escuchas telefónicas y declaraciones de testigos.
Escobedo recuperó la libertad
Escobedo, quien había ingresado a la cárcel por
una causa de drogas, se encuentra actualmente libre: “Finalmente pudo hablar,
decir su verdad, la que constatamos con lo que llevamos de investigación”,
informó Drazile.
Tal como anticipó este medio, la hipótesis más
fuerte sobre la causa del hecho es un ajuste de cuentas, a modo de venganza,
por el crimen del niño Z.T. ocurrido el año pasado en Frontera.
La desvinculación del caso del niño baleado
Valentín Escobedo fue uno de los tres detenidos
por el crimen del niño de 4 años ocurrido el 9 de julio de 2025, en Frontera.
Junto a él cayeron en esa oportunidad su hermano Matías Escobedo y también
Thiago Medrano.
Recibió prisión preventiva con un plazo de 90
días, debido a que su presencia en el lugar siempre estuvo en duda. Finalmente,
al cumplirse, la Justicia de Rafaela la revocó y recuperó la libertad. Los
demás, cabe aclarar, siguen detenidos.
Este año volvió a prisión, aunque sin condena,
luego de que en un allanamiento de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA)
fuera detenido acusado de presunta comercialización de estupefacientes.
Su familia siempre insistió que no tuvo
vinculación con el ataque al niño, su madre y su padrastro.